Lleva “queso gruyere” en el regreso a clases

Médicos y una científica recomiendan a las comunidades escolares (profesores, personal escolar, familias y alumnos) asumir la visión del “queso gruyere” para regresar a clases de una manera segura frente a la Covid-19.


Esta visión sirve de metáfora con la que nos queda claro cómo la suma de diez medidas, comprobadas ya como eficaces en diversos estudios científicos, reduce al mínimo la probabilidad de que el virus entre a las escuelas y de que, en caso de que lo haga, se controle su propagación.

Piensa en una “rebanada” del queso con sus respectivos hoyitos. Ahora imagina que cada medida, que a continuación te presentaremos, es justo una de esas rebanadas y que el virus podría filtrarse por ellos; sin embargo, si colocamos las diez rebanadas una sobre otra, cerraremos el paso cada vez más al bicho y las posibilidades de que entre serán mínimas. Así lo explica Carol Perelman (@carol_perelman), química farmacobióloga y divulgadora de la ciencia, en el programa especial del canal de YouTube de TecSalud, conducido por el Dr. Guillermo Torre (@GTorreAmione), Rector del Sistema de Salud del Tecnológico de Monterrey, mismo que puedes ver completo en https://www.youtube.com/watch?v=q6TvkZMkNCc


Aquí te presentamos un resumen puntual de cada una de esas “rebanadas” para que observes cuáles de ellas tiene el protocolo de la escuela a la que asisten tus hijos y si falta alguna, lo puedas comentar con las autoridades escolares.


1. Ventilación. Mantener puertas y ventanas abiertas para propiciar la circulación del aire.


2. Tener al menos un medidor de CO2 para saber la calidad del aire que se respira. A menor cantidad de CO2, mejor calidad del aire. Al aire libre suelen identificarse 400 partículas de CO2 por millón, en un espacio cerrado es aceptable la calidad del aire si se identifican entre 700 y 800 partículas por millón. Si en un salón se llegan a detectar más de 1000 partículas por millón significará que es urgente ventilarlo y que hacerlo incluso repercutirá en una mejora cognitiva de los niños presentes.


3. Uso de cubrebocas. El mejor es el que se ajusta bien, es decir que cubre boca y nariz sin bajarse en ningún momento. Evitar los de válvula porque a través de ellos se pueden expulsar virus Covid-19 en caso de tenerlo.


4. Ahora la escuela empieza en casa. Todos los días, antes de salir de casa, debes asegurarte de que tu hija o hijo no tienen síntomas de enfermedad respiratoria o gastrointestinal. Con uno que presente, no lo envíes a la escuela. Si asististe a una reunión con mucha gente, actúa con honestidad si sabes si alguien se reporta con Covid-19, eso implica hacer las pruebas pertinentes a toda la familia antes de volver a enviar a tu hijo o hija a la escuela. Cuidarnos depende de todos.


5. Distanciamiento dentro de las aulas y evitar aglomeraciones a la hora de la entrada y la salida y en los recreos.


6. Burbujas de pocos integrantes y cero interacción entre ellas.


7. Higiene de manos y de espacios. NO es necesario sanitizar entre clases ni usar tapetes sanitizantes (no funcionan de nada) Ideal lavarse manos con agua y jabón, si no hay, uso de gel. Lavar los cubrebocas de tela, que deben ser de triple capa.


8. Que todos los adultos de la comunidad estén vacunados, al menos con la primera dosis. Recuerda “cualquier vacuna es mejor que ninguna, no hay nada peor que no vacunarse”


9. Hacer pruebas cuando haya sospecha de casos. Alguien que tenga síntomas y además salga positivo en una prueba de antígeno, ya no es necesario que se haga una PCR, debe considerar que debe aislarse y avisar a la escuela. Si tiene síntomas y sabe que estuvo en contacto con alguien con Covid-19, pero sale negativo en la prueba de antígeno, es necesario hacer una PCR para confirmar que es negativo, si en la PCR sale positivo debe aislarse y avisar a la escuela.


10. Capacitación, rastreo de casos y comunicación. Es importante que la escuela designe un “Zar anticovid” en la escuela. Su función será conocer el estado de salud de la comunidad, recibir los reportes de cualquier caso que se presente, saber la conformación de las burbujas y vigilar que no interactúen, poner en operación el protocolo de aislamiento cuando se presente un caso y comunicar de manera regular a toda la comunidad el estado de las cosas, entre otras.


Lo que nos debe quedar claro es que la tarea es de todos: profesores, niños, niñas y adolescentes, sus familias y el personal escolar. Si uno de los sectores no participa, el riesgo de contagio será mayor. La expectativa no debe ser CERO casos, sino detectar a tiempo los que se pudieran presentar y controlar su propagación, enfatiza Francisco Moreno (@DrPacoMoreno1), especialista en Covid-19 del Hospital ABC.

Así que buena suerte en el regreso a clases presenciales. Si todos hacemos lo que nos corresponde, será una agradable experiencia.




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